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HAZLO TU MISMO, PUERTAS MONTADAS EN UN PERIQUETE: La cultura del automontaje de muebles en casa se ha extendido en los últimos años. No es difícil, hoy en día, armar desde una estantería hasta un armario siguiendo unos sencillos pasos, pero también...

HAZLO TU MISMO, PUERTAS MONTADAS EN UN PERIQUETE:
La cultura del automontaje de muebles en casa se ha extendido en los últimos años.
No es difícil, hoy en día, armar desde una estantería hasta un armario siguiendo unos sencillos pasos, pero también puertas y ventanas, después de haberlas adquirido a través de la venta directa o de la venta online en COMERTEC. Colocar una puerta es una tarea no muy complicada que, además de permitir el ahorro de costes al prescindir de un especialista de montaje, puede proporcionarnos la satisfacción de haberlo conseguido nosotros mismos.
¿Qué pasos debemos dar para montar una puerta con éxito?

1. Lo primero es medir el espacio donde irá enmarcada, tanto el alto como el ancho, es decir, calcular la distancia entre el suelo y el dintel (parte superior de la puerta) y entre las jambas (espacios laterales de la puerta).

2. Pero luego, es fundamental revisar el suelo, para comprobar que cuenta con la misma distancia entre las jambas en la parte inferior que en la parte superior. Si la casa en la que vamos a instalar la puerta cuenta con zócalo, hay que cortarlo para poner las jambas al mismo nivel. Lo más habitual es que el premarco de la puerta esté nivelado y no tenga zócalo, pues lo común es cambiar una puerta por otra. Si no fuese así, tampoco hay problema por la holgura que dejaremos durante la instalación de la puerta, como se verá más adelante.

3. Ahora toca comprar la puerta, que debe recortarse de forma que quede un espacio de 2 milímetros entre la puerta y la parte superior del marco y entre la puerta y los lados. En la parte inferior se debe contar con un espacio un poco mayor, de entre 6 mm y 12 mm, para posibilitar la apertura. En este punto, hay que tener en cuenta si la puerta estará sobre una alfombra, sobre madera, sobre terrazo, etc., ya que según el tipo de material sobre el que se sitúe, el margen de milímetros deberá adaptarse.

4. Una vez preparado todo el material para el montaje, hay que cortar la jamba para colocarla en los laterales. Hay que tener mucho cuidado de no cortar demasiado. Después, será necesario recortar la puerta, usando un cepillo de carpintero para lijar hasta que esté liso el canto a la altura del corte. En este paso del montaje siempre es mejor recortar de menos que de más, porque si la puerta nos queda demasiado pequeña no podremos acoplarla.

5. El siguiente paso es encajar la puerta en el espacio habilitado. Necesitaremos sujetar la puerta con cuñas y, con la ayuda de otra persona, mantenerla para observar si encaja bien, si roza en algún sitio o si se hay demasiado hueco. Una vez realizada esta comprobación, es la hora de instalar las bisagras. Para ello, debemos, en primer lugar, determinar en qué dirección se abrirá la puerta. Se recomienda que sea siempre hacia adentro de la habitación y siempre hacia el lado contrario de la pared donde esté el interruptor de la luz.

6. Después debemos colocar la puerta de canto y el lado de las bisagras hacia arriba. Una de las bisagras debe estar instalada a 15 centímetros de distancia de la parte superior y la otra a 15 centímetros de la parte inferior. Luego pondremos la bisagra y dibujaremos alrededor con un lápiz para hacer la forma en la puerta. Realizaremos esta acción con ambas bisagras.

7. El siguiente paso será cortar los huecos de las bisagras dentro de las marcas del lápiz en la puerta. Hay que usar un cincel e ir desbastando, o lijando, la madera poco a poco. Más vale no pasarse, pues si cortamos más de la cuenta, será díficil de solucionar. Con los huecos listos y cada bisagra colocada, marca los agujeros de los tornillos y hazlos con una broca algo más delgada que los tornillos que vayas a utilizar. Con estos pasos, por fin ha llegado el momento de colgar la puerta.

8. Primero debemos atornillar las bisagras a la puerta con un destornillador eléctrico o manual. Después, marcamos la posición de la bisagra en el marco con un lápiz. Para este paso, será de gran ayuda contar con una persona que sostenga la puerta mientras la calzamos con cuñas en la parte inferior. Es importante que esté bien colocada para que no haya errores a la hora de dibujar el lugar donde irán las bisagras en el marco. Como cuando hicimos el hueco de las bisagras en la puerta, aquí debemos usar también el cincel para desbastar los agujeros en el marco. Se hará de la misma manera que en el caso de la puerta y con idéntico cuidado, por las mismas razones. Después, probaremos a colocar la puerta de nuevo para asegurarnos que están alineados los espacios de las bisagras del marco y de la puerta y, si es así, las fijaremos al marco, haciendo los agujeros para los tornillos de la misma manera que los hicimos con las puertas y atornillándolos con cuidado.

De esta sencilla manera, dispondremos de nuestra nueva puerta, montada por nosotros mismos y sin más costes que los estrictamente necesarios.

RECOMENDACIONES ANTES DE EMPEZAR:
Eso sí, antes de comenzar, habrá que tener en cuenta unos consejos: cuando uses el cepillo para lijar, intenta no astillar las esquinas, lijando hacia dentro de la puerta.
Además, un truco muy efectivo cuando estés colocando las bisagras es poner un solo tornillo para comprobar si la puerta cierra bien o no y, una vez comprobado, poner el resto. Así te evitarás atornillar y desatornillar varios tornillos durante las pruebas. Para que la puerta quede bien, te recomendamos sellar los huecos, una vez instalada, con espuma de poliuretano. No pasa nada si queda un poco por fuera de las juntas pues, una vez se seque, podremos quitar lo que sobra con un cúter. Para los maniáticos de la limpieza, un consejo más: una vez instalada la puerta, no utilicéis productos abrasivos para limpiarla, basta con hacerlo con un paño húmedo para que siempre podamos encontrarla tan nueva como al principio de su instalación.